Esta entrada es para hablar sobre documento de los fraudes científicos para el curso de CMC de primero de Bachiller del I.E.S. J.B. Porcar.
He leído el documento completo y me parece muy mal lo que hacen algunos científicos para ganar fama, engañando a toda la comunidad científica. Claro está, también, que algunos científicos no lo hacen queriendo, si no, se equivocan en los resultados de algunos estudios y creen que están en lo cierto. También están los que publican informes los primeros días de Abril, que coincide con el día de los inocentes.
Uno de los fraudes de dicho documento que mas me ha llamado la atención ha sido el que decía así:
"Científicos habían fusionado células de tomate y las de un toro mediante un 'Choque térmico' para crear 'el primer híbrido entre planta y animal'."
Este fraude me ha llamado tanto la atención porque no puedo entender como algunos científicos de la comunidad científica pudieron creerse eso e ir a comprobarlo. El informe de este experimento lo dieron a conocer el primer día de Abril, que es el día de los inocentes, así que fue todo una broma de una revista de ciencia llamada "New Scientist". Que graciosos y que majos son...
Hay uno de los fraudes que no me ha quedado muy claro, que es el primero del documento. No logro entender como un prestigioso biólogo se pudo suicidar pegándose un tiro por culpa de una rana... No me ha quedado claro tampoco por qué es un fraude, ni lo que hizo.
Otro fraude curioso es el de "Los ratoncillos pintados". Este fraude es curioso por la misma razón que la mayoría de los demás. ¿Cómo alguien puede falsificar las pruebas de unos experimentos para conseguir un poco de fama y reputación? Este fraude consistió en que, el científico William T. Summerlin trasplantó piel de dos ratones negros en dos ratones albinos sin ningún tipo de rechazo. Lo que hacía era "cultivar" la piel que iba a trasplantar en un plato de nutrientes durante varias semanas antes de dicho trasplante. Al observar los resultados, descubrió que la piel trasplantada si causó rechazo en el cuerpo donde la trasplantó. Lo que hizo, para que nadie se diera cuenta de su fallo en el experimento, fue pintar los ratones con un rotulador, pero, lógicamente, se dieron cuenta y William perdió toda su fama y reputación.
La conclusión que saco del documento es: Algunos científicos son capaces de lo que sea por ganar un poco de reputación y fama, que les servirá para tener un poco más de dinero y ya está. También están los científicos bromistas que publican informes de experimentos totalmente inventados solamente para hacer la gracia del día de los inocentes.
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